El tribunal estuvo integrado por los jueces Francini Quesada Salas –[Nombre8] presidió la audiencia–, [Nombre9] y Mariela Villalobos Soto. Se observa que desde los actos iniciales del debate la jueza [Nombre10] estuvo manipulando el teléfono celular que tenia sobre la mesa, mientras las partes hacían uso de la palabra (cfr. con la cámara 3 ubicada detrás de los jueces, archivo c0000140811142027.vgz, desde 14:25:90 hasta 14:26:05; desde 14:26:31 hasta 14:26:51; desde 14:33:01 hasta 14:33:40; desde 14:34:14 hasta 14:34:22; desde 14:34:26 hasta 14:34:56; desde 14:39:56 hasta 14:40:08; desde 14:40:16 hasta 14:40:37). Durante la lectura de la acusación ella siguió mirando y operando con las manos el teléfono (cfr. desde 14:42:16 hasta 14:42:26) le dijo algo al juez [Nombre11] y volvió a utilizar el teléfono (cfr. desde 14:42:29 hasta 14:42:36) sobre la mesa, luego lo colocó sobre su regazo y lo siguió manipulando (cfr. desde 14:42:37 hasta 14:43:03) tras lo cual buscó conectar el teléfono a un cargador para seguir operándolo (cfr. desde 14:43:10 hasta 14:43:52; desde 14:46:42 hasta 14:46:58; desde 14:47:05 hasta 14:48:36; y desde 14:48:58 hasta 14:50:38). Cuando el señor fiscal terminó de leer la acusación la jueza [Nombre10] dirigió algunas indicaciones a los imputados acerca de la dinámica de la audiencia y la jueza [Nombre12] la tuvo que interrumpir para recordarle que antes debía dar la palabra a los defensores para que indicaran cuál sería su estrategia de defensa (cfr. desde 14:50:39 hasta 14:51:22), lo cual confirma que aquella no está atenta al orden del debate. Posteriormente, mientras el señor fiscal hacía referencia a una prueba ofrecida por la licenciada [Nombre13] , la jueza [Nombre14] vuelve a manipular el teléfono en sus regazos (cfr. desde 14:54:26 hasta 14:54:51). Más adelante, cuando está tomando los datos del imputado [Nombre15] , luego de haberle preguntado el nombre de sus progenitores, la jueza [Nombre10] le dice "Don [Nombre16], no me ha quedado claro, ¿ya yo le pregunté el nombre de su padre y de su madre? [...] okay, gracias disculpe..." (cfr. archivo c0000140811150000.vgz, desde 15:04:26 hasta 15:04:44), lo que nuevamente confirma que ella no puso atención a lo que le preguntó al imputado ni a lo que este ha contestado. Mientras el juez [Nombre11] hizo lectura de la declaración indagatoria del imputado [Nombre17] , la jueza [Nombre10] volvió a tomar el teléfono, sobre la mesa, para manipularlo (cfr. con la cámara 3, desde 15:10:26 hasta 15:10:43), luego se suspendió el debate. El juicio continuó el día 13 de agosto de 2014, procediéndose a la recepción de la prueba testimonial. Mientras declaraba el testigo [Nombre18] , la jueza [Nombre19] – minutos antes había tomado el teléfono celular de la mesa para colocarlo detrás suyo, en la silla– lo busca con su mano derecha y los observa, tras lo cual vuelve a ponerlo detrás suyo (cfr. archivo c0000140813140000.vgz, desde 14:09:03 hasta 14:10:17), acción que luego repite mientras interrogan al testigo el fiscal (cfr. desde 14:09:03 hasta 14:10:17) y la licenciada [Nombre13] (cfr. desde 14:16:01 hasta 14:21:03). Mientras [Nombre20] rindió su declaración, la jueza [Nombre10] volvió a sacar en diversas oportunidades el teléfono celular para observarlo en sus regazos (cfr. archivo c0000140813143440.vgz, desde 14:38:15 hasta 14:38:31; desde 14:50:09 hasta 14:50:21) y durante el interrogatorio de las partes lo estuvo manipulando (cfr. archivo c0000140813150000.vgz, desde 15:16:24 hasta 15:18:14; desde 15:18:16 hasta 15:19:05; desde 15:35:56 hasta 15:36:10). Tras unos minutos de suspensión se reanuda el debate, siempre con el interrogatorio de las partes a don [Nombre21] (cfr. archivos c0000140813154559.vgz y c0000140813160000.vgz), suspendiéndose el debate, que reanudó el día 14 de agosto, audiencia que presidió el juez [Nombre11] , en la que se aprecia que la jueza [Nombre10] saca el teléfono celular del bolsillo derecho de su chaqueta, lo revisa y vuelve a guardar (cfr. archivo c0000140814092941.vgz, desde 09:29:52 hasta 09:30:03), bostezando durante el interrogatorio del testigo [Nombre22] (cfr. desde 09:56:23 hasta 09:56:28). Cuando se pasó al testigo [Nombre23] la jueza [Nombre10] estuvo manipulando el teléfono celular y lo guardó en el bolsillo derecho de su chaqueta (cfr. archivo c0000140814102915.vgz, desde 10:31:27 hasta 10:32:05), volviéndolo a sacar para manipularlo durante varios minutos, mientras declaraba don [Nombre24], tras lo cual vuelve a guardar el aparato en el bolsillo derecho de su chaqueta (cfr. desde 10:33:18 hasta 10:41:34) y más tarde lo vuelve a sacar de su bolsillo para manipularlo sobre su regazo (cfr. desde 11:04:08 hasta 11:04:39), conservándolo entre sus manos y mirándolo, hasta que lo vuelve a colocar en el bolsillo de su chaqueta (cfr. archivo c0000140814110000.vgz, desde 11:05:45 hasta 11:06:33). El debate se reanudó el día 18 de agosto, lo presidió el juez [Nombre11] y la jueza [Nombre10] colocó el teléfono celular sobre la mesa, luego lo manipuló y colocó sobre el teclado de su computadora portátil, detrás de la pantalla (cfr. c0000140818133934.vgz, desde 13:40:52 hasta 13:41:05), de manera que no es posible determinar si luego estuvo usando el teléfono o la computadora (la cámara 3 tampoco permite determinarlo) y se procedió a recibir la declaración de don [Nombre25] . Más adelante se logra observar que ella levanta el teléfono y lo coloca sobre su regazo, para mirarlo, hasta que las partes se acercaron a la mesa del tribunal para observar unas fotografías (cfr. c0000140818140000.vgz, desde 14:21:30 hasta 14:24:53). Tras unos minutos de receso, se reanuda la grabación, se nota que la jueza [Nombre10] tiene el teléfono celular al lado derecho de su computadora personal, lo toma para usarlo tras la mesa, mientras da inicio la declaración de [Nombre26] , hasta que vuelve a colocar el teléfono sobre la mesa (cfr. archivo c0000140818153244.vgz, desde 15:32:44 hasta 15:34:46), tras lo cual toma el teléfono y lo coloca aparentemente sobre sus regazos (cfr. desde 15:35:08 hasta 15:35:12). El debate se reanuda el día 25 de agosto, audiencia que preside la jueza [Nombre10] , quien tiene su teléfono sobre la mesa, junto a un vaso de color negro (cfr. archivo c0000140825145154.vgz, desde 14:52:07 hasta 14:52:13, véase además la cámara 3) y dice “Bien, vamos a continuar y yo ya ni me acuerdo de qué es, qué era lo que seguía…” (cfr. desde 14:53:59 hasta 14:54:04). Se procede a recibir la declaración de doña [Nombre27] y la cámara que enfocaba al tribunal se direcciona hacia la pared sobre la cual se proyecta la presentación de la perito, y la cámara número 4 enfoca de lado a los miembros del tribunal (cfr. c0000140825150000.vgz, desde 15:00:00 hasta 15:19:01), tras lo cual ninguna de las cámaras enfocó al tribunal durante varios minutos del debate, hasta que concluyó la sesión (cfr. desde 15:19:01 hasta 15:53:54), por lo que no es posible corroborar –pero tampoco descartar– si en ese momento los jueces [Nombre10] y [Nombre11] estuvieron enviando y recibiendo mensajes y riéndose entre ellos por lo que recibían, según afirma la defensora en su reclamo. Tras unos minutos de receso, la cámara 1 vuelve a enfocar a los miembros del tribunal, se aprecia que la jueza [Nombre10] , quien estaba mirando su teléfono, lo coloca sobre la mesa (cfr. archivo c0000140825160029.vgz, desde 16:00:29 hasta 16:00:38). El debate continúa con la recepción del testimonio de [Nombre28] , la jueza [Nombre10] vuelve a tomar el teléfono con su mano izquierda y lo coloca sobre su regazo, donde lo observa y manipula, ocasionalmente levanta la vista hacia el público, pero está viendo la mayor parte del tiempo hacia el aparato en su regazo, hasta que la licenciada Amador le dice “CED1” al tiempo que levanta la mano para llamar su atención y solicitar la palabra (cfr. desde 16:08:46 hasta 16:14:46). Más adelante la jueza [Nombre10] toma de nuevo el teléfono, que había dejado bajo una manta con que se cubre las piernas y lo sigue mirando (cfr. desde 16:16:46 hasta 16:17:14), y más adelante, vuelve a mirar hacia sus manos (la manta impide ver si tiene el teléfono en ellas), ante una pregunta que hizo la licenciada Amador a don [Nombre29], el señor fiscal levantó la mano y se aprecia que el juez [Nombre11] le hace un gesto con la mano derecha al testigo para que no conteste, dando aviso a la jueza [Nombre10] que el fiscal está solicitando la palabra (cfr. desde 16:26:15 hasta 16:26:41). Mientras el señor fiscal hacía un ofrecimiento de prueba para mejor proveer, la jueza [Nombre12] tomó su teléfono celular y lo estuvo manipulando (cfr. desde 16:32:25 hasta 16:33:10), también lo hizo el juez [Nombre11] (cfr. desde 16:29:19 hasta 16:36:25; y luego desde 16:37:43 hasta 16:39:24). Se reanuda el juicio el día 26 de agosto y desde el inicio de la grabación se aprecia que la jueza [Nombre19] – preside– está usando su teléfono celular, que luego deja sobre la mesa (cfr. cámara 3, archivo c0000140826100118.vgz, desde 10:01:18 hasta 10:02:10). Se pasa al testigo [Nombre30] y cuando da inició a su declaración, la jueza [Nombre14] toma su teléfono, lo pone sobre la mesa, detrás de un expediente, lo observa y manipula mientras habla don [Nombre31], y luego pone el aparato en sus regazos, donde lo sigue usando, mirando ocasionalmente hacia el frente (cfr. desde 10:04:44 hasta 10:07:08), tras lo cual se cubre con la manta, dejando el teléfono en su regazo. Lo vuelve a consultar mientras las partes interrogan a don [Nombre31] (cfr. desde 10:24:18 hasta 10:24:54), tras lo cual se suspende brevemente el debate. Se reanuda el juicio, para recibir el testimonio de la licenciada [Nombre32] , la jueza [Nombre10] busca su teléfono en la parte de atrás de la silla, lo observa y manipula (cfr. archivo c0000140826103548.vgz, desde 10:48:08 hasta 10:48:47). El juez [Nombre11] también sacó del bolsillo de su camisa o del traje su teléfono celular y lo estuvo observando, también mientras declaraba la licenciada [Nombre33] (cfr. desde 10:46:53 hasta 10:49:40). Se suspendió unos minutos el juicio y al reanudarse se recibió al testigo [Nombre34] , siendo que la jueza mantuvo la mirada y sus manos sobre sus regazos, lo que permite suponer que ahí tenía su teléfono celular, que luego hace ademán de colocar en el asiento, a su derecha (cfr. archivos c0000140826105749.vgz y c0000140826110000.vgz, desde 10:59:11 hasta 11:00:54). Más adelante lo vuelve a buscar y lo coloca en sus regazos, lo mira y manipula (cfr. desde 11:03:49 hasta 11:04:38; y de nuevo desde 11:08:48 hasta 11:10:18) y luego se procede a la incorporación de la prueba documental. Durante la tarde del día 26 de agosto, se proyectó un vídeo (cfr. archivos c0000140826135130.vgz, c0000140826140000.vgz, c0000140826150000.vgz), la cámara que enfocaba al tribunal se redireccionó hacia el aparato de televisión, por lo que no es posible corroborar –tampoco descartar– si en ese momento los jueces [Nombre10] y [Nombre11] estaban distraídos con el teléfono, según afirma la recurrente (cfr. desde 13:51:30 hasta las 15:54:30, en que la cámara 3 muestra a los miembros del tribunal por detrás). A partir de las 15:00:06, la cámara 1 vuelve a enfocar de frente a los señores jueces. Mientras declaraba el imputado [Nombre35] , la jueza [Nombre10] tomó su teléfono y lo estuvo mirando y manipulando, sobre su regazo, levantando la vista ocasionalmente hacia adelante (cfr. desde 15:08:32 hasta 15:12:57). El día 26 de agosto se recibió la declaración del imputado [Nombre15] y se dio inicio a la etapa de conclusiones (cfr. archivos c0000140827101258.vgz, c0000140827101408.vgz, c0000140827103243.vgz, c0000140827110000.vgz, c0000140827144632.vgz, c0000140827150000.vgz, c0000140827153408.vgz, c0000140827160000.vgz, c0000140827170000.vgz y c0000140827183925.vgz). Al inicio de la audiencia se observa que la jueza [Nombre10] tiene su teléfono celular sobre la mesa, detrás del vaso (cfr. cámara 3, 10:12:58). Lo toma con su mano derecha para mirarlo hasta que la cámara 1 se redirecciona hacia la pared donde se proyecta la presentación del señor fiscal, por lo que pierde esa imagen frontal de los jueces durante ese lapso (cfr. desde 10:46:53), no obstante la cámara 4 permite ver de lado a la jueza [Nombre10] manipulando su teléfono, hasta que el juez [Nombre11] se coloca en una posición que impide seguir observándola (cfr. desde las 11:40:51 hasta las 11:41:24) y esa misma cámara permite verla tomar el teléfono de la mesa para seguir usándolo, hasta que nuevamente lo pone sobre la mesa (cfr. desde 11:51:32 hasta 11:52:57). La cámara 1 vuelve a enfocar de frente a los miembros del tribunal a partir de las 14:46:55, cuando corresponde dar sus conclusiones a la defensora [Nombre36] . Mientras la licenciada [Nombre13] da sus conclusiones, el juez [Nombre11] observa su teléfono y luego lo guarda en el bolsillo derecho de su traje (cfr. desde 15:47:04 hasta 15:47:53), más adelante la jueza [Nombre12] tomó el teléfono celular que tenía sobre la mesa para colocarlo y observarlo sobre su regazo (cfr. desde 16:37:22 hasta 16:38:30); y luego la jueza [Nombre10] también buscó el suyo para observarlo sobre su regazo (cfr. desde 16:52:25 hasta 16:53:30), y más tarde concluye el debate. Se deja constancia de que no fue posible corroborar si en algún momento los jueces se quedaron dormidos, ya sea porque –como se advirtió– en algunos segmentos del juicio ninguna cámara enfocó a los miembros del tribunal, o por la deficiente imagen de los videos, que no permite observar con claridad si los jueces mantuvieron los ojos cerrados durante algún lapso significativo. El recuento de las anteriores observaciones le permite a esta cámara de apelación suponer, razonablemente, que en este asunto hubo una reducción temporal de la capacidad de percepción o de observación de los jueces, que no todo el tiempo los (sic) ellos estuvieron prestando la atención debida e indispensable para asegurar una correcta decisión, pues gran parte de las abundantes y persistentes distracciones observadas ocurrieron precisamente durante la recepción de la prueba testimonial, así como cuando los imputados, en el ejercicio de su defensa material, optaron por declarar, defecto que compromete sensiblemente la inmediación y con ello la validez de las conclusiones del tribunal de juicio, pues son tantas las distracciones –algunas de las cuales se extienden por un espacio de tiempo importante– que razonablemente podrían haber incidido en el seguimiento, la percepción, análisis y valoración de elementos esenciales de la prueba que fue expuesta oralmente (cuestión que a su vez –resulta necesario subrayar– ha sido objeto de una puntual crítica por parte de los recurrentes, especialmente por parte de los defensores [Nombre13] y [Nombre37] , en otros de sus motivos por vicios in procedendo), o de los alegatos de las partes, por lo que resulta prudente y necesario, declarar la nulidad de la sentencia condenatoria impugnada (por aplicación del efecto extensivo, ya que ese defecto agravia a todos los imputados e incide en el proceso de acreditación del hecho tenido por probado), manteniendo incólume únicamente la prórroga de la prisión preventiva que se ordenó en la sentencia y ordenando el reenvío del proceso al competente para la nueva sustanciación de la sentencia que ha de definir la situación jurídica de los imputados. Es importante aclarar y subrayar que para esta cámara de apelación de sentencia, la sola circunstancia de que un juez haga una simple, ocasional y rápida consulta del teléfono celular (por ejemplo, de la mensajería), no implica necesariamente la nulidad de la sentencia, sino que el problema se da cuando –como en este caso– el uso del aparato es muy reiterado y se extiende durante lapsos importantes, de modo que la distracción afecte la capacidad de percibir u observar elementos o sucesos esenciales del juicio, necesarios para una adecuada comprensión de las cuestiones que tiene que resolver.”