Código
Artículo 30 — Recusación de personas peritas y otras de auxilio judicial — Código Procesal de Familia
- Número
- 90569
- Estado
- Vigente
- Última actualización registrada
Estado jurídico
Vigente
Norma vigente según la fuente oficial verificada por LANX.
Información jurídica, no asesoría legal. Cómo verificamos
LIBRO PRIMERO
NORMAS GENERALES
TÍTULO I
JURISDICCIÓN Y COMPETENCIA
CAPÍTULO II
COMPETENCIA SUBJETIVA
Artículo 30
Recusación de personas peritas y otras de auxilio judicial
Vigente desde 1 de octubre de 2024 · texto SINALEVI
Serán causales de recusación de personas peritas y otras de auxilio judicial:
- Carecer de condiciones perceptivas necesarias para adquirir cabal conocimiento del tema sobre el que versa el peritaje.
- Falta de discernimiento suficiente para apreciar con exactitud sobre el hecho que verse el peritaje.
- Haber rendido el dictamen por fuerza, miedo, error o soborno.
- Ser ascendiente o descendiente, cónyuge, hermano, tío, sobrino, primo hermano, cuñado, padre o hijo político del litigante que lo haya ofrecido.
- Ser socio, dependiente o empleado del que lo presenta.
- Tener interés directo o indirecto.
- Haber sido condenado por falso testimonio o por delitos contra la fe pública o contra la propiedad.
- Ser amigo íntimo del que lo presente o haber enemistad grave entre él y el litigante contrario.
- Ser un ebrio habitual.
- La falta de pericia.
Es, además, motivo de recusación para el perito nombrado por el juez haber dado, sobre un asunto igual, un dictamen contrario a la parte recusante o haber prestado servicios como perito a la parte contraria.
Las personas peritas designadas por acuerdo entre partes no podrán ser recusadas, salvo por causas sobrevinientes o ignoradas por las partes al momento de la escogencia.
Para aquellas no designadas de común acuerdo, las causas de impedimento les serán aplicables en cuanto fueran conducentes. Además, constituyen causales de separación la falta de idoneidad o pericia y haber vertido sobre el mismo asunto un dictamen contrario a una de las partes. La recusación de ellas se formulará por escrito, si fuera antes de la audiencia y, oral, si fuera dentro de la audiencia; en ambos casos se escuchará a la parte contraria y deberá resolverse al iniciar la audiencia.
El presente régimen será aplicable, en lo pertinente, a las demás personas funcionarias judiciales.