"IV.A.-[...] Con claridad meridiana el numeral 39 in fine, CPC, dispone que: “La falta de contestación del demandado permitirá tener por acreditados los hechos, en cuanto no resulten contradichos por la prueba que conste en el expediente […]” (destacado es propio); de esta forma, la falta de contestación de la demanda no equivale “en automático” a tener por probados en la sentencia los hechos que sustentan la teoría del caso del demandante, pues en el correcto dimensionamiento de los efectos procesales de la mentada rebeldía procesal, el
tribunal de instancia debe interpretar y valorar en forma armónica — bajo el principio de valoración conjunta de la prueba— los diversos elementos de prueba existentes en el expediente, y que orientaran la construcción del marco factual probado y no probado del pronunciamiento. En términos más didácticos, sería absurdo dar por probado un hecho que, aunque no fue controvertido ni contestado por el demandado, tiene prueba que lo contradice; valga acotar que para este órgano de alzada no existe peor injusticia que una decisión jurisdiccional basada en hechos inexistentes y/o falsos. Con todo, no se puede esquivar que ; por tal razón, la falta de presentación de la contestación de la demanda no exime a la persona juzgadora de apreciar las diversas probanzas existentes en el expediente judicial en aras de confrontarlas, complementarlas y ponderarlas en conjunto, atendiendo a su coherencia, concordancia y no contradicción, para arribar a una sentencia que —dentro del ámbito de la legalidad— dictamine el respeto por los presupuestos materiales que se exigen a todo planteamiento que pretenda ser estimado en sede jurisdiccional.[...]"