"III. [...] Otro aspecto importante que ha analizado este
Tribunal se refiere a la aplicación, o no, de la Ley contra la Violencia Doméstica en aquellos casos en que la relación de pareja ya ha finalizado, y se ha considerado que aunque la relación de pareja ya no exista, sí es procedente decretar medidas de protección en esta sede cuando subsisten otros motivos por los que estas personas tengan que seguir relacionándose -por ejemplo, cuando han procreado hijos en común y se produce un enfrentamiento entre los progenitores relacionado con esa interacción-, o cuando, ante lo reciente de la separación y de los motivos que la produjeron, existe recriminación mediante actos de agresión; pero que esta vía no es procedente cuando ya ha pasado un tiempo considerable desde la finalización de la relación o cuando el enfrentamiento se produce en otro contexto, como por ejemplo, cuando se produce una discusión acalorada con ocasión de un vínculo comercial que exista entre ellos.[...]"