"V. [...] Acerca del ejercicio judicial fundamentado en torno a la admisibilidad probatoria antes de dirimir cuestiones debatidas por el fondo en todo tipo de procesos, incluido el que compete a la prueba documental; se pueden consultar entre otros, votos unipersonales 602-2022 y 555-2024.
En el segundo de ellos se apuntaló sobre la prueba documental:
“…El medio probatorio documental es uno más, de la lista no taxativa observable en el canon 41.2 ibídem. No por ser documental debe omitirse el análisis de la admisibilidad y dejar de exponerse de forma expresa. Tampoco tiene por qué sobreentenderse que tenerlas por presentadas o hacer una reseña de ellas, las probanzas quedan admitidas o rechazadas. Conforme al numeral 28.1 de dicho código de la mano con el 41.3 ibídem, se requiere de un ejercicio explícito aunque sea mínimo y somero sobre el tema, pero claro y preciso. Si bien el órgano jurisdiccional puede obviar por razones fundadas abordar dicha tarea en una audiencia oral, como ocurrió en este caso; eso no implica que esté habilitado para omitirlo por escrito también. La ley 9342 no contiene ningún lineamiento diferenciador con dicho medio demostrativo, del cual se autorice prescindir de ese ejercicio intelectivo. ¿Por qué habría de existir tal diferencia, si los documentos son elementos probatorios como cualesquiera otros que podrían resultar admisibles formalmente para su posterior valoración, o rechazables por razones justificadas en ese mismo plano meramente procedimental?…”."