Las que se dispongan en leyes especiales." El co-redactor de ese cuerpo normativo, doctor Jorge López González, en lo referente a la hipótesis prevista en el inciso 2) explica: "La forma en que se reguló el tema tiene sus razones. Era necesario dejar claro que el desahucio seguiría siendo, como siempre, un proceso sumario. Igualmente, que se conservaba con esa naturaleza el reajuste del precio del arrendamiento. Pero había un tema que era realmente importante: que todas las pretensiones derivadas del contrato de arrendamiento, se tramitaran por el proceso sumario. Pesó en esa decisión lo importante que es para el país, desde el punto de vista habitacional y económico, que los ciudadanos tengan la oportunidad de que esas cuestiones se diluciden con rapidez y sin mayor trámite." En lo tocante al inciso 8), el mismo jurista citado expone: "Quien pretenda que se le entregue o que se le devuelva un bien, porque tiene un título que acredite su derecho, puede demandar en proceso sumario. Hay que tener claro que la pretensión concreta deber ser la entrega o devolución, porque el demandado tiene esa obligación en virtud de un titulo que ostenta quien demanda. La entrega o devolución de bienes puede ser consecuencia de un pacto expreso al respecto, como consecuencia de una relación contractual. No se distingue entre bienes muebles o inmuebles, por lo que se entiende que es procedente tratándose de unos u otros. En ambos casos, siempre que no se haya previsto un proceso concreto para dilucidar el conflicto." [Curso de Derecho Procesal Civil Costarricense. Según el nuevo Código (procesos de conocimiento). Tomo