"IV.[...] Dilucidado lo anterior, es menester indicar que el primer agravio impugnaticio no puede ser acogido, porque, por las razones que se indicarán, no se produjo el vicio de la preterición de la prueba, alegado por la parte recurrente. Como ya lo ha aclarado, en otras ocasiones, la jurisprudencia costarricense, para que pueda anularse una sentencia con base en la preterición de la prueba es estrictamente necesario que la prueba no analizada por el Juez hubiera sido influyente o decisiva en la decisión plasmada en la sentencia, a tal punto que, de no haberse incurrido en el vicio mencionado, la decisión jurisdiccional hubiera sido otra completamente distinta. Es, pues, indispensable que el error, en este caso la preterición alegada, haya influido de manera directa en el dispositivo de la sentencia, pues, de no serlo, resultaría inocuo y por lo mismo ningún fin práctico perseguiría el recurrente al denunciarlo, ni efecto alguno produciría su reconocimiento en casación. (Sala Primera de la
Corte Suprema de Justicia. Sentencia No. 1041-F-S1-2013 de las 8:45 horas del 14 de agosto de 2013, Considerando IX).[...] Todo lo anterior significa que los documentos aportados por el actor conjuntamente con su demanda son estériles o nugatorios para demostrar, con base en ellos, los dos requisitos constitutivos de un riesgo de trabajo jurídicamente indemnizable, a saber: