[...] Por otro lado, el
Juzgado expuso que no es factible juzgar aspectos de rendimiento sin prueba idónea [en consonancia con los criterios jurisprudenciales; por todos, voto de la Sala Segunda de Casación N° 2000-00837 de las 9:30 horas del 22 de setiembre de 2000: “La Sala comparte el sentir de los señores jueces de instancia en el sentido de que, tratándose de esta específica causal, lo óptimo es que la prueba testimonial se vea complementada con datos objetivos de tipo estadístico acerca del rendimiento de un “trabajador-medio” en la ocupación de que se trate, así como registros personalizados del rendimiento propio del empleado en cuestión, que permitan realizar un análisis comparativo…”], sin que esta apreciación fuera refutada por la apelante quien solo se remite a la testimonial recibida.[...]."